SAMtower


Para el alumnado

En esta actividad tendremos un reto muy claro:

Construir una torre de cartón lo más alta posible… sin utilizar ni una sola gota de pegamento.

El profesor nos proporcionará tiras y piezas de cartón de diferentes tamaños. Para unirlas tendremos que realizar pequeños cortes o ranuras que permitan que unas piezas encajen dentro de otras.

Una ranura realizada en una pieza podrá introducirse en la ranura de otra, consiguiendo así una unión suficientemente firme para construir.

Antes de empezar tendremos que experimentar:

¿Qué profundidad debe tener el corte?
¿Qué ocurre si la ranura es demasiado grande?
¿Cómo podemos unir dos piezas en ángulo?
¿Qué forma debe tener la base para que no se caiga?
¿Es mejor colocar muchas piezas abajo o arriba?

No habrá un modelo que copiar. Cada alumno, pareja o grupo tendrá que encontrar su propia estrategia de construcción.

El reto: crecer sin caer

La torre deberá poder mantenerse por sí sola.

No podremos sujetarla con las manos, apoyarla en una pared ni utilizar cinta adhesiva, grapas o pegamento.

Cada vez que añadamos una nueva pieza tendremos que comprobar si nuestra estructura sigue siendo estable.

A medida que la torre crezca descubriremos que construir muy alto no consiste simplemente en colocar piezas unas encima de otras. Tendremos que pensar en:

la base,
el equilibrio,
el peso,
la posición de las piezas,
la rigidez de las uniones,
la forma de la estructura
y cómo repartir el material.

Si la torre se cae, no significará que la actividad haya salido mal.

Observaremos qué ha ocurrido:

¿Dónde ha empezado a doblarse? ¿La base era demasiado pequeña? ¿Habíamos colocado demasiado peso arriba? ¿Alguna unión estaba floja?

Después podremos modificar nuestra construcción y volver a intentarlo.

En esta actividad, equivocarse, desmontar y reconstruir forma parte del trabajo.

¿Cuánto mide?

Cuando la torre consiga mantenerse estable, mediremos su altura.

Podremos comparar las diferentes soluciones de la clase y observar que no necesariamente la torre más alta será la que tenga más cartón.

Algunas estructuras podrán ser anchas, otras estrechas, escalonadas, triangulares, abiertas, cerradas o completamente inesperadas.

El verdadero reto será conseguir:

la máxima altura posible utilizando inteligentemente el material disponible.

Los cortes se realizarán únicamente con los instrumentos y siguiendo las indicaciones de seguridad establecidas por el profesor.


Para las familias

¿Por qué construimos una torre sin utilizar pegamento?

Esta actividad introduce al alumnado en la construcción tridimensional mediante un problema práctico: levantar una estructura de cartón lo más alta posible utilizando exclusivamente uniones mediante ranuras y encajes.

Eliminar deliberadamente el pegamento es una parte fundamental de la propuesta.

Cuando una pieza puede pegarse directamente, gran parte del problema estructural desaparece. En cambio, al tener que diseñar físicamente la unión, el alumnado debe pensar cómo se relacionan unas piezas con otras y cómo conseguir que permanezcan juntas.

Aparece así de manera intuitiva el concepto de ensamblaje.

Los niños descubren que un pequeño corte puede permitir unir dos superficies y que la longitud, posición y anchura de esa ranura afectan al resultado.

Además, el reto de ganar altura introduce conceptos básicos relacionados con las estructuras:

estabilidad, equilibrio, base, altura, distribución del peso, rigidez y resistencia.

No se explican inicialmente mediante fórmulas. Se descubren mediante la experiencia.

Una torre con una base demasiado pequeña puede caer. Una pieza excesivamente larga puede doblarse. Una zona con demasiadas uniones puede debilitarse. Una estructura bien distribuida puede alcanzar mucha más altura utilizando incluso menos material.

La actividad se convierte así en un proceso continuo de:

imaginar → construir → comprobar → detectar problemas → modificar → volver a construir.

Este ciclo desarrolla especialmente la resolución de problemas, el pensamiento espacial, la planificación y la perseverancia.

También se trabaja intensamente la motricidad fina y la precisión, ya que las ranuras deben colocarse y dimensionarse adecuadamente para que las piezas encajen.

Si la propuesta se realiza por parejas o pequeños grupos, incorpora además cooperación, comunicación, reparto de tareas y toma conjunta de decisiones.

La medición final permite relacionar la actividad con Matemáticas, comparando alturas y analizando qué soluciones constructivas han resultado más eficaces.

Lo importante no será únicamente descubrir qué torre es la más alta. Al terminar podremos comparar por qué unas estructuras funcionan mejor que otras.

El aprendizaje fundamental será comprender que:

con materiales muy sencillos podemos crear estructuras complejas si aprendemos a unir, equilibrar y organizar correctamente sus piezas.

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