SAMschool


SAMschool · ¿Y si nuestro colegio pudiera ser diferente?

Para el alumnado

En SAMschool vamos a mirar nuestro colegio de una manera diferente.

Todos conocemos sus aulas, pasillos, patios, escaleras, biblioteca, comedor o gimnasio. Sabemos dónde están las cosas y para qué se utilizan. Pero esta vez no vamos a preguntarnos cómo es nuestro colegio, sino:

¿Cómo podría ser?

Imaginaremos cambios, espacios nuevos o ideas que pudieran hacer el colegio más divertido, cómodo, útil, bonito, inclusivo o interesante.

Podemos pensar en cosas posibles, pero también en ideas sorprendentes:

¿Y si hubiera un huerto en la azotea?
¿Y si existiera una biblioteca al aire libre?
¿Y si hubiera un lugar tranquilo para descansar?
¿Y si pudiéramos transformar una escalera, un pasillo o una pared?
¿Dónde pondríamos más árboles?
¿Qué espacio crearíamos para jugar?
¿Qué lugar falta en nuestro colegio?

No buscamos una respuesta correcta. El objetivo es atrevernos a imaginar otras posibilidades.


Una misma actividad que crece con nosotros

SAMschool se realizará de forma diferente dependiendo de la edad del alumnado.

En los primeros cursos de Primaria

La actividad será fundamentalmente oral.

A estas edades imaginar un espacio completamente nuevo y después representarlo gráficamente puede resultar demasiado complejo. Por eso trabajaremos mediante una conversación dirigida y un pequeño debate.

El profesor irá planteando preguntas sencillas:

¿Qué lugar del colegio te gusta más?
¿Qué lugar cambiarías?
¿Qué te gustaría que hubiera y ahora no existe?
¿Dónde lo colocarías?
¿Para qué serviría?
¿Quién podría utilizarlo?

Cada niño podrá aportar ideas y escuchar las de los compañeros.

Aquí lo importante no será dibujar la propuesta, sino imaginarla, explicarla y aprender a escuchar otras posibilidades.

En los cursos intermedios

Además del debate inicial, el alumnado podrá realizar un dibujo sencillo de su propuesta.

Podrán transformar un espacio existente o inventar uno completamente nuevo.

El dibujo deberá permitir entender:

  • qué se quiere crear;
  • dónde estaría;
  • para qué serviría;
  • quién podría utilizarlo.

Después explicarán oralmente su propuesta al resto de la clase.

En los cursos superiores de Primaria

La actividad podrá incorporar una pequeña redacción y una representación gráfica.

Primero deberán describir su idea:

¿Qué cambiarían?
¿Por qué consideran necesario ese cambio?
¿Dónde estaría situado?
¿Cómo sería?
¿Quién lo utilizaría?
¿Qué mejoraría en la vida del colegio?

Después podrán acompañar el texto con un dibujo, un plano sencillo, una perspectiva o cualquier representación que ayude a comprender la propuesta.

De esta manera, SAMschool evoluciona progresivamente desde imaginar y hablar hasta imaginar, argumentar y representar.


Para las familias

¿Por qué imaginamos un colegio diferente?

SAMschool es una actividad de creatividad y reflexión sobre uno de los espacios más cercanos al alumnado: su propio colegio.

La propuesta parte de una pregunta aparentemente sencilla:

¿Qué cambiarías de tu colegio si pudieras hacerlo?

Responder exige mucho más que imaginar algo divertido. El alumnado comienza a observar el espacio que utiliza diariamente y a preguntarse para qué sirven los lugares, quién los utiliza y cómo podrían funcionar de otra manera.

La actividad se adapta deliberadamente al desarrollo evolutivo de cada edad.

En los primeros cursos se trabaja únicamente mediante conversación y debate. Los niños pequeños pueden tener ideas extraordinarias aunque todavía no dispongan de los recursos gráficos necesarios para representar espacios complejos.

Por eso no se exige que el dibujo limite su imaginación.

En cursos posteriores, cuando aumenta su capacidad de representación espacial y expresión escrita, las propuestas pueden convertirse progresivamente en dibujos, textos o combinaciones de ambos.

De esta manera, una misma actividad acompaña el crecimiento del alumnado.

SAMschool permite trabajar especialmente la creatividad, la expresión oral, la escucha, la argumentación y el pensamiento crítico.

También introduce una idea importante: los espacios que habitamos no son necesariamente inmutables. Han sido diseñados de una determinada manera y pueden repensarse para responder mejor a las necesidades de las personas.

Al escuchar las propuestas de otros compañeros, el alumnado descubre además que distintas personas pueden necesitar cosas diferentes.

Una persona puede pedir más espacio para jugar; otra, un lugar tranquilo para leer; otra puede pensar en accesibilidad, naturaleza, encuentro o convivencia.

Así, imaginar un nuevo colegio se convierte también en una forma sencilla de empezar a comprender que diseñar espacios significa pensar en quienes los utilizan.

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