SAMartist


Para el alumnado

SAMartist · Primero miramos, después pintamos

En esta actividad vamos a convertirnos durante dos sesiones en observadores y artistas. Trabajaremos a partir de una obra de arte seleccionada por el profesor y aprenderemos algo importante: antes de intentar copiar una obra, tenemos que pararnos a mirarla de verdad.

La programación de 2.º de Primaria propone conocer cuadros relevantes, saber quién los realizó y dónde se encuentran, además de experimentar con distintas técnicas plásticas.

Sesión 1 · Miramos, descubrimos y describimos

Durante la primera sesión no dibujaremos la obra. Nuestro trabajo consistirá en observarla con mucha atención.

Primero conoceremos algunos datos básicos:

¿Cómo se llama la obra?
¿Quién la realizó?
¿Cuándo se creó aproximadamente?
¿Dónde podemos verla actualmente?
¿Qué técnica utilizó el artista?

Después comenzaremos a mirar.

Intentaremos descubrir qué aparece en la imagen: personas, animales, objetos, edificios, paisajes, formas o cualquier otro elemento.

Nos preguntaremos:

¿Qué vemos primero?
¿Qué aparece en el centro?
¿Qué está delante y qué está detrás?
¿Qué elementos son grandes y cuáles pequeños?
¿Qué colores predominan?
¿Hay colores claros u oscuros?
¿Hay muchas líneas rectas, curvas o formas geométricas?
¿La imagen parece tranquila, alegre, triste, misteriosa, divertida…?
¿Qué creemos que está ocurriendo?

También intentaremos distinguir entre dos cosas:

lo que realmente podemos ver y lo que nosotros imaginamos o pensamos sobre la obra.

Por ejemplo:

“Veo una figura vestida de rojo”

es diferente de:

“Creo que esa persona está preocupada”.

La primera frase describe algo visible. La segunda es una interpretación.

Entre todos iremos construyendo una descripción de la obra, utilizando cada vez un vocabulario más preciso relacionado con el arte: color, forma, línea, fondo, primer plano, composición, tamaño, textura, luz, personaje, paisaje…

Al finalizar la sesión tendremos que ser capaces de contarle a otra persona cómo es el cuadro aunque esa persona no pueda verlo.


Sesión 2 · Ahora nos convertimos en artistas

En la segunda sesión volveremos a observar la misma obra, pero ahora tendremos un reto diferente:

Intentar reproducirla lo mejor que podamos.

No se trata de hacer una copia perfecta ni de conseguir que parezca una fotografía. Cada alumno realizará su propia versión intentando respetar los elementos más importantes del original.

Antes de empezar observaremos nuevamente:

la forma general de la composición,
dónde están colocados los elementos principales,
qué tamaños tienen,
qué colores aparecen,
qué partes están delante o detrás,
y qué características hacen que reconozcamos esa obra.

Empezaremos realizando las formas principales y organizando correctamente el espacio del papel. Después añadiremos progresivamente personajes, objetos, colores, líneas, texturas y pequeños detalles.

Dependiendo de la obra elegida podremos utilizar ceras, lápices, rotuladores, témperas, collage, puntillismo u otras técnicas. La programación contempla expresamente el conocimiento de obras relevantes mediante diferentes procedimientos plásticos.

Cuando terminemos colocaremos nuestra reproducción junto a la imagen original y observaremos:

¿Qué hemos conseguido representar bien?
¿Qué parte nos resultó más difícil?
¿Qué detalle no habíamos visto durante la primera sesión?
¿Ha cambiado nuestra forma de mirar el cuadro después de intentar copiarlo?

La actividad terminará comparando las diferentes versiones de la clase. Todos hemos observado la misma obra, pero ninguna copia será exactamente igual.


Para las familias

¿Por qué dedicamos una sesión a mirar antes de empezar a dibujar?

SAMartist se desarrolla deliberadamente en dos sesiones porque pretende trabajar dos aprendizajes diferentes pero estrechamente relacionados: aprender a observar una obra de arte y aprender de ella mediante su reproducción.

La programación contempla conocer cuadros importantes, identificar su autor o autora, conocer algunos datos biográficos y saber dónde se encuentra la obra, además de experimentar con diferentes técnicas plásticas.

Primera sesión: aprender a mirar

La primera sesión está dedicada exclusivamente a la observación y descripción.

No se comienza inmediatamente dibujando porque queremos evitar que el alumnado mire la obra únicamente para copiar contornos. Antes debe aprender a detenerse ante una imagen y descubrir cómo está construida.

Se trabajan aspectos como:

personajes y objetos,
colores,
líneas y formas,
posición y tamaño,
primer plano y fondo,
luz,
texturas,
organización del espacio,
y sensaciones que transmite la obra.

También se introduce progresivamente la diferencia entre descripción e interpretación.

Decir “hay tres personas” describe un hecho visible. Decir “parecen estar preocupadas” supone interpretar aquello que observamos.

Esta distinción desarrolla la capacidad de observación, el pensamiento crítico y la argumentación, porque se anima al alumnado a justificar sus ideas:

“Pienso esto porque veo…”

La conversación sobre la obra permite asimismo trabajar de manera muy intensa la expresión oral, el vocabulario, la escucha activa, el respeto por otras interpretaciones y la organización de las ideas.

Además, el alumnado empieza a familiarizarse con conceptos culturales básicos: obra, artista, técnica, museo y patrimonio. La propia programación contempla conocer obras, artistas y museos relevantes.

Segunda sesión: aprender copiando

En la segunda sesión se realiza la reproducción de la obra.

La copia tiene aquí una finalidad didáctica muy concreta. No se busca únicamente obtener un dibujo parecido, sino obligar al alumnado a volver a observar con mucha más precisión.

Al intentar reproducir una imagen empiezan a aparecer preguntas que quizá pasaron desapercibidas durante la primera sesión:

¿Dónde está exactamente este personaje?
¿Cuánto espacio ocupa respecto al resto?
¿Qué color tiene realmente esta zona?
¿Qué forma tiene esta figura?
¿Qué elemento está delante de cuál?

Se trabajan de esta manera proporción, composición, orientación espacial, color, forma, coordinación óculo-manual, motricidad fina, atención y paciencia.

La actividad permite también experimentar con diferentes técnicas. Un mismo planteamiento puede repetirse durante el curso con obras distintas y utilizar ceras, rotuladores, témperas, collage, puntillismo u otros procedimientos, ampliando progresivamente el repertorio plástico del alumnado.

Un aspecto especialmente interesante aparece cuando se comparan las reproducciones finales. Todos parten de la misma referencia, pero cada resultado presenta pequeñas diferencias. Así se comprende que observar y representar también implica tomar decisiones personales.

SAMartist busca, en definitiva, que el alumnado no se limite a “ver cuadros”, sino que aprenda a detenerse, observar, describir, comprender y finalmente aprender haciendo.

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