Descripción para el alumnado
Esta será una de las primeras actividades de Plástica del curso y servirá para empezar a conocernos mientras aprendemos a organizar correctamente nuestro trabajo en un folio.
En la parte superior escribiréis vuestro nombre con letras grandes, cuidadas y creativas, procurando que destaque y forme parte del diseño. En la esquina superior derecha aparecerá la fecha, como haremos habitualmente en nuestros trabajos.
Después tendréis que organizar el resto del espacio. En la zona central del folio realizaréis un dibujo suficientemente grande de vuestra actividad favorita: puede ser un deporte, dibujar, bailar, leer, cocinar, jugar, construir, viajar, cuidar animales o cualquier otra actividad que os guste especialmente.
Alrededor de ese dibujo central dejaréis diferentes espacios para contar otras cosas que os gustan. En cada uno escribiréis unas palabras y realizaréis un pequeño dibujo que las represente: vuestra comida favorita, un animal, un lugar, un color, un juego, una asignatura, una afición, una película, un libro, una canción… Vosotros decidiréis qué queréis contar sobre vosotros mismos.
Antes de empezar tendréis que pensar cómo vais a repartir el espacio. No vale comenzar a dibujar sin calcular qué tamaño necesita cada elemento. Tendréis que decidir dónde colocar cada cosa, ajustar el tamaño de los dibujos, mantener unas proporciones adecuadas y conseguir que toda la página quede equilibrada. Trabajaremos así la composición, la escala, la proporción, la orientación espacial y la planificación.
También tendremos que cuidar especialmente el trazo, la escritura, el coloreado, el recorte si fuera necesario y todos aquellos pequeños movimientos de precisión que nos ayudan a seguir desarrollando nuestra motricidad fina y coordinación entre la vista y la mano. Lo importante no será que todos los trabajos sean iguales, sino que cada uno encuentre una forma personal y creativa de presentarse.
Cuando terminemos llegará una parte muy importante de la actividad: presentaremos nuestro trabajo a la clase. Cada alumno se pondrá de pie frente a sus compañeros y explicará qué ha dibujado y por qué ha elegido esas cosas. Practicaremos cómo colocarnos, mirar al público, hablar con un volumen adecuado, vocalizar, utilizar un vocabulario claro, acompañar nuestras palabras con gestos naturales y escuchar con respeto cuando hablan los demás.
Los trabajos se realizarán inicialmente en folios independientes y no directamente en el álbum de dibujo. De esta manera podremos escanearlos y conservar una copia digital. Después podrán incorporarse al álbum para mantener organizado todo el trabajo realizado durante el curso.
EJEMPLO

Para las familias
¿Por qué comenzamos el curso con esta actividad?
Aunque a primera vista pueda parecer simplemente una actividad para que el alumnado dibuje sus cosas favoritas, “Así soy yo” tiene varios objetivos educativos y nos permite trabajar desde la primera sesión numerosos aprendizajes que se desarrollarán durante todo el curso.
Uno de los primeros objetivos es aprender a organizar correctamente una superficie de trabajo. En Plástica no solo importa saber dibujar o colorear; también es necesario aprender a planificar. El alumnado debe decidir dónde situar su nombre, reservar una zona central para la imagen principal, distribuir pequeños elementos alrededor y dejar suficiente espacio entre ellos. De esta forma comienza a trabajar conceptos fundamentales como composición, escala, proporción, equilibrio visual, tamaño, distribución y aprovechamiento del espacio.

También se establecen desde el principio algunas rutinas que se repetirán a lo largo del curso: escribir la fecha en la parte superior derecha, cuidar la presentación, pensar antes de comenzar, utilizar adecuadamente los materiales y revisar el resultado final.
La actividad permite además continuar desarrollando la motricidad fina, especialmente importante en estas edades. Escribir letras grandes y pequeñas, controlar el lápiz, definir contornos, colorear espacios, añadir detalles y realizar dibujos de distintos tamaños favorece la precisión manual, la coordinación óculo-manual y el control progresivo del trazo.
Al tratarse de una propuesta abierta, no existe una única solución correcta. Cada niño o niña debe tomar decisiones sobre qué quiere representar y cómo quiere hacerlo, por lo que se trabajan la creatividad, la autonomía, la iniciativa personal y la capacidad de transformar una idea en una producción visual propia.
Tiene además una función especialmente importante al comienzo del curso: ayudarnos a conocernos. El profesor obtiene de una forma natural información sobre los intereses, aficiones y personalidad del alumnado y, al mismo tiempo, puede realizar una primera observación de cómo cada estudiante organiza el espacio, dibuja, escribe, colorea, sigue instrucciones, administra el tiempo y utiliza los materiales. Funciona, por tanto, como una pequeña actividad inicial de observación y diagnóstico, sin plantearse como una prueba.
La actividad continúa con una breve presentación oral ante los compañeros. Plástica también puede ser un espacio para aprender a comunicar. El alumnado explica su producción y practica progresivamente aspectos como hablar de pie ante un grupo, cuidar la postura, proyectar la voz, vocalizar, mirar a los interlocutores, ordenar las ideas, ampliar el vocabulario, utilizar los gestos de manera adecuada y escuchar respetuosamente las intervenciones de los demás.
Esta presentación convierte además la actividad en una excelente herramienta para romper el hielo al comienzo del curso, descubrir intereses comunes y favorecer un clima de aula en el que cada alumno pueda conocer mejor a sus compañeros.
Finalmente, los trabajos de Plástica se realizarán habitualmente en folios independientes. Esto permite fotografiarlos o escanearlos con facilidad y conservar un registro digital de las producciones del alumnado. Una vez digitalizados, los trabajos pueden pegarse posteriormente en el álbum de dibujo, que funcionará como archivo físico del trabajo realizado durante el curso.
