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Para el alumnado

En esta actividad vamos a hacer algo especial: imaginar cómo será nuestra vida dentro de unos años y convertir esa idea en un dibujo o pequeño cómic.

La propuesta está inspirada en la actividad “En 10 años” de Vecindae, en la que el alumnado imagina su futuro, lo representa gráficamente y después explica al resto de la clase qué ha querido contar. (VECINDAE)

Pero en Primaria vamos a adaptar ese salto en el tiempo a algo mucho más cercano.

Si estás en los primeros cursos de Primaria…

Tu reto será imaginar:

¿Cómo crees que serás cuando estés en Secundaria?

Piensa que ya tendrás unos años más. Puede que hayas cambiado de gustos, tengas nuevas aficiones, aprendas cosas diferentes y seas capaz de hacer muchas cosas que ahora todavía no puedes hacer.

Puedes preguntarte:

¿Cómo seré físicamente?
¿Cómo me vestiré?
¿Qué cosas me gustarán?
¿Qué asignaturas me interesarán?
¿Qué deporte, música o afición tendré?
¿Con quién pasaré mi tiempo?
¿Cómo será un día normal en mi vida?
¿Qué cosas sabré hacer que ahora todavía estoy aprendiendo?

Después tendrás que realizar un dibujo o una pequeña secuencia de imágenes que muestre cómo imaginas tu vida cuando estés en Secundaria.

No buscamos adivinar el futuro. Lo importante es imaginarlo.


Si estás en los últimos cursos de Primaria…

El viaje será un poco más largo:

¿Cómo te imaginas cuando estés en Bachillerato?

Puedes pensar en cómo será tu forma de ser, qué cosas te interesarán, qué estarás aprendiendo, qué aficiones conservarás y cuáles habrán cambiado.

Quizá practiques un deporte, toques un instrumento, tengas una afición nueva, viajes, dibujes, programes, leas muchísimo o tengas muy claro qué quieres estudiar después.

O quizá todavía no tengas ni idea.

Y eso también está bien.

El objetivo no es decidir ahora qué profesión tendrás, sino pensar en cómo crees que puedes cambiar y crecer durante los próximos años.


Primera parte · Imaginamos

Antes de dibujar dedicaremos un tiempo a pensar.

Podremos hacer una pequeña lista con palabras o ideas sobre nuestro futuro:

cómo seré,
qué me gustará,
qué habré aprendido,
qué estaré haciendo,
qué me gustaría conseguir,
qué cosas espero que sigan formando parte de mi vida.

Podemos imaginar situaciones realistas o introducir algún elemento divertido o inesperado.


Segunda parte · Lo convertimos en imágenes

Después transformaremos esas ideas en una composición visual.

Podremos realizar una escena grande o varias viñetas, como en un pequeño cómic.

Si hacemos varias escenas, cada una puede mostrar un aspecto diferente:

en el instituto,
practicando una afición,
con amigos,
aprendiendo algo nuevo,
haciendo deporte,
viajando,
creando algo,
o simplemente viviendo un día cualquiera de nuestro futuro.

Podremos utilizar lápices, ceras, rotuladores, pintura, collage u otras técnicas.

Lo importante será que las imágenes ayuden a comprender nuestra historia.


Tercera parte · Contamos nuestro futuro

Cuando terminemos, presentaremos nuestro trabajo a los compañeros.

Explicaremos:

qué hemos representado,
qué edad imaginamos que tenemos,
qué estamos haciendo,
por qué hemos elegido esas escenas
y qué cosas creemos que habrán cambiado respecto a nuestra vida actual.

También podremos contar qué partes de nuestro futuro nos gustaría que realmente ocurrieran.

Así trabajaremos no solo la Plástica, sino también la expresión oral, el vocabulario, la postura, el volumen de voz y la capacidad de explicar nuestras propias ideas.


Para las familias

¿Por qué pedimos al alumnado que se imagine en Secundaria o Bachillerato?

Esta propuesta adapta para Educación Primaria la actividad “En 10 años” de Vecindae, cuyo planteamiento original consiste en imaginar cómo será la propia vida en el futuro, representarla mediante un cómic y explicarla posteriormente al grupo. (VECINDAE)

En Primaria sustituimos una referencia temporal abstracta como “dentro de diez años” por etapas educativas que los niños conocen y pueden imaginar con mayor facilidad.

Para el alumnado más pequeño, el futuro será:

“Cuando esté en Secundaria”.

Para el alumnado de cursos superiores:

“Cuando esté en Bachillerato”.

Esto convierte el paso del tiempo en algo más comprensible y cercano.

La actividad trabaja, en primer lugar, la imaginación y la construcción de una narrativa personal. El alumnado debe proyectarse hacia adelante y preguntarse qué aspectos de su vida podrían mantenerse, cambiar o aparecer por primera vez.

También permite trabajar la noción de cambio y crecimiento personal. Los niños comienzan a comprender que ellos mismos no son algo estático: sus intereses, capacidades, conocimientos y relaciones evolucionarán con el tiempo.

No se pretende que decidan a estas edades qué profesión quieren ejercer ni que construyan un proyecto vital cerrado.

Precisamente queremos evitar la idea de que haya una única respuesta correcta a preguntas como “¿qué quieres ser de mayor?”.

La actividad permite imaginar futuros muy distintos y transmitir que cambiar de intereses, descubrir nuevas capacidades o no saber todavía qué camino seguir forma parte del crecimiento.

Desde el punto de vista plástico se trabajan composición, representación de personajes y espacios, secuenciación de imágenes, color, proporción y narración visual.

Si se utiliza el formato de cómic, aparece además la necesidad de seleccionar momentos relevantes y ordenarlos para que otra persona pueda comprender la historia, siguiendo el espíritu narrativo de la propuesta original de Vecindae.

La presentación final incorpora un componente muy importante de expresión oral. Cada alumno debe organizar sus ideas, explicar el significado de sus imágenes y hablar ante sus compañeros.

También favorece el conocimiento mutuo y la empatía. Escuchar cómo otras personas imaginan su futuro permite descubrir intereses, deseos y expectativas diferentes a los propios, uno de los objetivos que también destaca la actividad original.

El objetivo final no es prever cómo será realmente el futuro, sino utilizarlo como una excusa para imaginar, crear, expresarse y reflexionar sobre quiénes somos ahora y quiénes podríamos llegar a ser.

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