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Para el alumnado

Planta, alzado y perfil · Miramos como arquitectos

En esta actividad vamos a descubrir que un mismo objeto puede verse de formas muy diferentes dependiendo del lugar desde el que lo observemos.

El profesor irá construyendo pequeñas figuras con piezas de LEGO. Al principio serán muy sencillas, formadas por pocas piezas, pero poco a poco aparecerán construcciones más largas, más altas, con piezas escondidas, escalones y diferentes niveles.

Nuestro reto no será dibujar el LEGO tal y como lo vemos normalmente. Tendremos que aprender a observarlo desde tres direcciones muy concretas.

PLANTA → lo vemos desde arriba.
Imaginamos que estamos volando justo encima de la construcción.

ALZADO → lo vemos de frente.
Miramos la construcción directamente desde delante.

PERFIL → lo vemos desde un lado.
Nos desplazamos hasta uno de sus laterales y observamos únicamente esa cara.

Antes de empezar, el profesor marcará claramente cuál es el frente de la figura, para que todos sepamos desde dónde tenemos que realizar el alzado y cuál será el lateral correspondiente al perfil.

Empezamos con retos muy sencillos

La primera construcción podrá estar formada solamente por dos o tres piezas.

La observaremos y nos preguntaremos:

¿Cuánto ocupa de ancho?
¿Cuánto ocupa de fondo?
¿Qué altura tiene?
¿Qué piezas puedo ver desde arriba?
¿Cuáles veo desde delante?
¿Qué ocurriría si me colocara a un lado?

Después realizaremos sus vistas.

No tendremos que dibujar las piezas de LEGO con todos sus detalles. Las simplificaremos utilizando principalmente cuadrados y rectángulos, porque lo importante será comprender la forma y la posición de las piezas.


Cada nuevo LEGO será un reto

Cuando consigamos resolver una figura, aparecerá otra un poco más complicada.

Podremos encontrarnos, por ejemplo, con:

Reto 1: dos piezas colocadas una junto a otra.
Reto 2: varias piezas formando una L.
Reto 3: una construcción con dos alturas.
Reto 4: una pequeña escalera.
Reto 5: piezas colocadas unas delante de otras.
Reto 6: una construcción con distintas alturas y partes que quedan ocultas dependiendo de dónde la observemos.

Cada vez tendremos que detenernos antes de dibujar y pensar:

¿Qué vería realmente desde esa posición?

Una pieza que aparece en la planta puede quedar escondida en el alzado. Una construcción que parece muy larga desde arriba puede parecer estrecha desde un lateral.

Ahí está precisamente el reto.


Aprendemos a cambiar nuestro punto de vista

Con esta actividad aprenderemos algo muy importante:

El objeto no cambia. Lo que cambia es el lugar desde el que lo miramos.

También aprenderemos a relacionar las tres vistas. La planta nos ayuda a comprender anchura y profundidad; el alzado nos muestra anchura y altura; y el perfil nos permite observar profundidad y altura.

A medida que avancemos intentaremos incluso imaginar alguna de las vistas sin mover la construcción, utilizando únicamente nuestra capacidad para pensar en el espacio.

No buscamos hacer dibujos artísticos de LEGO. Buscamos aprender a observar, imaginar y representar el espacio con precisión.


Para las familias

¿Por qué utilizamos LEGO para aprender planta, alzado y perfil?

Esta actividad utiliza construcciones sencillas de LEGO como recurso manipulativo para introducir de manera intuitiva uno de los fundamentos de la representación espacial: las vistas de un objeto.

Conceptos como planta, alzado y perfil pueden resultar abstractos cuando se explican únicamente mediante dibujos. Una construcción física permite al alumnado comprobar directamente qué ocurre cuando cambia su posición respecto al objeto.

La actividad parte de tres asociaciones muy sencillas:

PLANTA = mirar desde arriba.
ALZADO = mirar de frente.
PERFIL = mirar desde un lateral.

El profesor presenta sucesivamente construcciones que van aumentando de dificultad. Las primeras están formadas por muy pocas piezas y permiten identificar fácilmente cada vista. Posteriormente aparecen cambios de altura, formas en L, escalones, superposiciones y piezas parcialmente ocultas.

La progresión es fundamental. Antes de enfrentarse a una figura compleja, el alumnado ha aprendido a interpretar muchas situaciones sencillas.

No dibujamos el LEGO: representamos su forma

Uno de los aspectos importantes de la actividad es aprender a simplificar la realidad.

No es necesario representar los colores, logotipos o pequeños detalles de cada pieza. Las construcciones se traducen fundamentalmente a cuadrados, rectángulos y líneas.

El alumnado empieza así a comprender que un dibujo puede utilizarse no solamente para hacer una representación artística, sino también para explicar cómo es un objeto.

Desarrollamos la visión espacial

La actividad trabaja especialmente la capacidad para imaginar mentalmente un objeto desde una posición distinta a aquella desde la que lo estamos viendo.

Para resolver cada reto es necesario establecer relaciones entre:

anchura,
altura,
profundidad,
posición,
superposición
y orientación espacial.

Esto supone un importante ejercicio de visualización.

Cuando un niño comprende que dos piezas visibles desde arriba pueden quedar alineadas y parecer una sola desde delante, está realizando un razonamiento espacial considerablemente más complejo que una simple copia.

También aprendemos a observar lo que no se ve

Las construcciones progresivamente incorporan piezas que quedan ocultas en determinadas vistas.

El alumnado debe comprender que no se dibuja todo lo que sabemos que existe, sino únicamente aquello que corresponde a la dirección desde la que estamos observando.

Esto obliga a detenerse, analizar y evitar respuestas impulsivas.

La actividad desarrolla así observación, concentración, razonamiento lógico, memoria visual, orientación espacial, proporción, precisión y capacidad de abstracción.

También permite establecer una conexión natural entre Educación Plástica, Geometría, Matemáticas, Tecnología y Dibujo Técnico.

De lo manipulativo a lo mental

Al principio el alumnado puede necesitar desplazarse físicamente alrededor de la construcción:

arriba → planta
delante → alzado
lado → perfil

Con la práctica, el objetivo será que pueda empezar a imaginar esas posiciones sin necesidad de moverse.

Se produce así una progresión muy interesante:

tocar y mirar → observar → representar → imaginar.

El objetivo final no es que un niño de Primaria realice dibujo técnico convencional, sino que comprenda una idea fundamental que utilizará posteriormente en numerosas materias:

Un objeto tridimensional puede explicarse mediante varios dibujos planos realizados desde diferentes puntos de vista.

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